Existe una cresta que atraviesa Euskal Herria de oeste a este y que reparte sus aguas hacia el mar Cantábrico y hacia el Mediterráneo. Esa maravillosa y extensa línea, la divisoria de aguas, se denomina Urmuga.
En nuestro imaginario colectivo, las fronteras dividen, separan, alejan… y la iniciativa Urmuga quiere borrar esa imagen y crear una nueva. Contamos con unas herramientas muy simples y antiguas: la música y el amor por la montaña. Urmuga cose Euskal Herria desde el Macizo de Salvada hasta la pirenaica Mesa de los Tres Reyes, de oeste a este, de norte a sur.
De cima en cima, río a río, árbol a árbol, Urmuga conforma una larga costura, tanto en nuestra geografía como en nuestra manera de ser como pueblo.
